De vuelta a Burslem


En 1812, prosiguió sus estudios, en la fabrica de porcelana; y de aquella época fue un pequeño grupo de porcelana que representa el regreso de un marinero, que está abrazando a su mujer, mientras esta le saca del bolsillo una bolsa que dice DOLLARES. Este grupo figuró en la exposición del Coloniaje celebrada en Santiago el año 1873, quedando en propiedad de la familia Molina Wood. También ejecutó unos modelos de máquinas a vapor, con modificaciones inventadas por él.
Su obra maestra de escultura fue un busto de su padre, que ejecuto el año 1813. Cuenta el artista que, obedeciendo a una fuerza oculta, ejecutó en nueve horas, dicho retrato del natural. Todos los que lo vieron le encontraron una obra maestra, por su exacta proporción y su admirable parecido. Esta obra emigro a los Estados Unidos de Norte América, donde residía una hermana de Carlos Wood. De esta misma época son varios paisajes de bastante mérito, que salían de la categoría de ensayos.