San Martín lo recluta para liberar al Perú...

San Martín lo recluta para liberar al Perú...
El salón de la Fragata Científica Macedonia en donde venía Wood de Boston estaba adornado con sus Obras, San Martín se sintió impresionado al contemplarlas y sabiendo por el capitán de que su autor se encontraba en el buque, manifestó el deseo de conocerlo. Presentado Wood al General San Martin, este le ofreció un puesto en el Ejercito Libertador, el que, en el primer momento, se vio obligado a rehusar por sus compromisos con la misión científica.
En agosto de 1820 estaba de regreso en Chile, y, a instancias del coronel Don Diego Parissien, ayudante de campo del general San Martín, acepto el puesto de teniente de artillería del ejercito de Chile, agregado a la mesa de Ingenieros, el 8 de octubre de 1820, y se incorporó a la expedición libertadora del Perú, embarcándose a bordo del navío “San Martin”.
Después de la ocupación de Pisco, se le encomendó la misión de levantar los planos de los lugares donde iba a actuar el ejército en campaña. Las fragatas españolas “Venganza” y “Esmeralda” se acercaban al fondeadero de este puerto. Wood se encontraba en esos momentos a bordo del navío chileno “San Martin”, cuyo comandante el teniente Robinson, quiso darles alcance; y estuvo a punto de conseguirlo, si no hubiera sido por la conducta pusilánime del capitán que comandaba el otro navío de la misma nacionalidad “Independencia”.
En aquella época, hizo el dibujo del escudo de armas y el pabellón del Perú. Esta bandera que ha sufrido posteriormente modificación, representaba el sol levante transmontando los Andes, con el rio Rímac bañando su base.
Este símbolo, orlado de laureles, ocupa el centro del pabellón, que estaba dividido, diagonalmente en cuatro campos triangulares, dos encarnados y dos blancos.
San Martín encargó a Wood que hiciera un reconocimiento del río Huara, y levantase el plano de toda la región. Por este trabajo fue agregado a la cuerpo de Ingenieros y ascendido al grado de Capitán de esa arma.
El Gobierno del Perú llamó a concurso, con un premio de $2.500.- para que presentase el mejor diseño para un monumento de bronce, que deseaba erigir el Perú a “la Libertad”. El premio lo obtuvo Wood; y la primera piedra fue colocada con gran pompa, asistiendo a la ceremonia el Marques de Torre y Tagle, acompañado de todas las autoridades civiles y eclesiásticas.
Desgraciadamente entró a Lima el jefe realista Canterac, en Junio de 1823, y, aunque su permanencia fue solo de 14 días, tuvo tiempo lo suficiente para destruir lo hecho.